Historia

Brasil a partir del siglo XVI fue escenario de una de las mayores violencias contra un pueblo. Más de dos millones de negros fueron traídos de África, por los colonizadores portugueses, para hacerse esclavos en las plantaciones de la caña de azúcar. Tribus enteras fueron subyugadas y obligadas a cruzar el océano como animales en grandes galeones llamadas navíos negreiros. Pernambuco, Bahía y Río de Janeiro fueron los puertos finales de la mayor parte de ese tráfico. Al contrario de lo que muchos piensan, los negros no aceptaron pacíficamente el cautiverio; la historia brasileña está llena de episodios donde los esclavos se rebelaron contra la humillante situación en que se encontraban.

Una de las formas de esa resistencia fue el quilombo; comunidades organizadas por los negros fugitivos, en lugares de difícil acceso. Generalmente en puntos altos del bosque. El mayor de esos quilombos se estableció en Pernambuco en el siglo XVII, en una región conocida como Palmares. Se creó una especie de Estado africano. Distribuido en pequeñas poblaciones llamadas mocambos y con una jerarquía en cuyo extremo superior se encontraba el rey Ganga-Zumbi, Palmares fue la cuna de las primeras manifestaciones de la Capoeira.

Desarrollada para ser una defensa, la Capoeira fue enseñada a los negros aún cautivos por aquellos que eran capturados y volvían a los engenhos, (molinos de caña, en las plantaciones). Para no levantar sospechas, los movimientos de la lucha fueron adaptados a los cantos y músicas africanas, para que parecieran un baile. Así, como en el Candomblé, rodeado de secretos, la Capoeira puede desarrollarse como forma de resistencia.

Del campo a la ciudad, la Capoeira ganó la malicia de los esclavos de «ganancia» y de los que frecuentaban la zona portuaria. En la ciudad de Salvador, capoeiristas organizados en bandas provocaban altercados en las fiestas populares y reforzaban el carácter marginal de la lucha. Durante décadas, la Capoeira fue prohibida en Brasil, como consta en el decreto 847 de 11 de octubre de 1890, con el título «De los vagos y capoeiras».

Artículo 402: Hacer en las calles o plazas publicas ejercicios de destreza corporal conocidos por la denominación capoeiragem: pena de dos a seis meses de reclusión.

Párrafo único: se considera circunstancia agravante pertenecer el capoeira a alguna banda o malta. A los jefes, o cabecillas, se les impondrá el doble de pena.

La liberación de su práctica llegó en 1937, cuando una variación de la Capoeira fue presentada al entonces presidente, Getúlio Vargas. Surgió así la Lucha Regional Bahiana o Capoeira Regional, creada por Mestre Bimba.

La Capoeira Angola se perfeccionó en Bahía, manteniendo fidelidad a la tradiciones de la que se dice la capoeira original, gracias principalmente al grande Mestre Pastinha.